Los bonos pueden ser una gran herramienta para generar ingresos y están considerados como una inversión segura, especialmente si se comparan con las acciones. Sin embargo, los inversores deben ser conscientes de algunas de las posibles dificultades y riesgos de tener bonos corporativos o gubernamentales. En este artículo se expondrán los riesgos que pueden robarle los beneficios ganados con mucho esfuerzo.

1. Riesgo del tipo de interés

Los tipos de interés y los precios de los bonos tienen una relación inversa, ya que mientras que los tipos de interés bajan, el precio de las operaciones de bonos en el mercado generalmente sube. Por el contrario, cuando los tipos de interés suben, el precio de los bonos tiende a caer. Esto sucede porque cuando los tipos de interés caen, los inversores tratan de captar o bloquear los tipos más altos tanto tiempo como les sea posible. Para hacer esto, eligen los bonos que pagan un tipo de interés más alto que el del mercado. Este aumento de la demanda se traduce en un aumento en el precio del bono. Por otro lado, si el tipo de interés vigente aumentara, los inversores se desharían de los bonos que pagan tipos de interés más bajos, lo que conllevaría una bajada en el precio de los bonos.

Veamos un ejemplo:

Ejemplo - Tipos de interés y precio del bono

Un inversor posee un bono que cotiza a la par y con un rendimiento del 4%. Supongamos que el tipo de interés del mercado sube al 5%. ¿Qué sucederá? Los inversores querrán vender los bonos de 4% a favor de bonos que devuelven el 5%, lo que a su vez fuerza el precio de los bonos del 4% por debajo de la media.

2. Riesgo de reinversión

Otro de los peligros al que se enfrentan los inversores de bonos es el riesgo de reinversión, que es el riesgo de tener que reinvertir el producto a un ritmo menor del que los fondos estaban ganando previamente. Una de las principales formas en las que se presenta este riesgo es cuando los tipos de interés bajan con el tiempo y los emisores exigen los bonos.

La característica de bono accesible permite al emisor redimir el bono antes de su vencimiento. Como resultado, el tenedor del bono recibe el pago principal, que se encuentra a menudo ligeramente por encima del valor nominal.

Sin embargo, la desventaja de esto es que el inversor se queda con mucho dinero en efectivo que puede no ser capaz de reinvertir a una velocidad comparable. Este riesgo de reinversión puede tener un impacto negativo importante en los retornos de inversión de un individuo con el tiempo.

Para compensar este riesgo, los inversores reciben un mayor rendimiento del bono de lo que lo que obtendrían con un bono similar que no es accesible. Los inversores de bonos activos pueden intentar mitigar el riesgo de reinversión en sus carteras con el escalonamiento de las fechas posibles de exigir sus diferentes bonos. Esto limita la posibilidad de que muchos bonos sean accesibles en la misma fecha.

3. Riesgo de inflación

Cuando un inversor compra un bono, este se compromete a recibir un tipo de interés de rendimiento, ya sea fijo o variable, por la duración del mismo o al menos por el tiempo que se tiene.

¿Pero qué sucede si el coste de vida y la inflación aumentan de manera espectacular, y a un ritmo más rápido que la inversión en renta? Cuando eso sucede, los inversores verán disminuir su poder adquisitivo y pueden de hecho obtener un tipo de retorno negativo ante el factoring en la inflación.

Dicho de otra manera, supongamos que un inversor gana un tipo de rendimiento del 3% de un bono. Si la inflación crece al 4% después de la compra de bonos, el tipo de retorno real del inversor (debido a la disminución del poder adquisitivo) es de un -1%.

4. Riesgo de crédito / impago

Cuando un inversor compra un bono, lo que en realidad adquiere es un certificado de deuda. Se trata de dinero prestado que la empresa tendrá que devolver con el tiempo con intereses. Muchos inversores no se dan cuenta de que los bonos corporativos no están garantizados por la plena fe y crédito del gobierno de EE. UU., sino que dependen de la capacidad que tiene la empresa de pagar esa deuda.

Los inversores deben tener en cuenta la posibilidad de impago y el factor de este riesgo en sus decisiones de inversión. Como medio para analizar la posibilidad de impago, algunos analistas e inversores determinan el ratio de cobertura de una empresa antes de iniciar una inversión. Se analizan los informes de resultados y de flujo de efectivo de la empresa, se determina su flujo de ingresos de explotación y dinero en efectivo, y se compara con sus costes de deuda. La teoría es que cuanto mayor sea la cobertura (o utilidad de operación y flujo de efectivo) en proporción a los gastos de servicio de la deuda, más segura será la inversión.

5. Bajada de la calificación

La capacidad de una empresa para operar y pagar su deuda es algo que evalúan con frecuencia las principales instituciones como Standard & Poor’s o Moody’s. Las clasificaciones varían entre “AAA” para las inversiones de alta calidad crediticia hasta “D” para los bonos de empresas en situación de impago. Las decisiones tomadas y las sentencias dictadas por estos organismos influyen en gran medida a los inversores.

Si la calificación de crédito de una empresa es baja o su capacidad para operar y pagar se pone en duda, los bancos e instituciones de crédito se darán cuenta y pueden cobrar a la empresa un mayor tipo de interés para los préstamos en el futuro. Esto puede tener un impacto adverso en la capacidad de la empresa para satisfacer sus deudas con los tenedores de bonos actuales y perjudicará a los tenedores de bonos existentes que podrían haber estado intentando deshacerse de sus posiciones.

6. Riesgo de liquidez

Casi siempre hay mercado para los bonos del gobierno, pero con los bonos corporativos a veces ocurre algo completamente diferente. Existe el riesgo de que un inversor no pueda vender sus bonos corporativos rápidamente debido a un mercado poco activo con pocos compradores y vendedores.

El poco interés en una emisión de bonos en particular puede conllevar una gran volatilidad de los precios y esto puede tener un impacto adverso en el rendimiento total de un tenedor de bonos (cuando vende). Al igual que ocurre con las acciones que cotizan en un mercado poco activo, puede que se vea obligado a aceptar un precio mucho más bajo de lo esperado para vender su posición en el bono.

Conclusión

Los bonos pueden generar un flujo de ingresos para los inversores y, dependiendo del tema, también pueden ayudar a mitigar el riesgo global de la cartera. No obstante, es importante tener en cuenta los seis principales riesgos de inversión de bonos antes de pasar a la acción.

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